Los Muebles Antiguos Durango DU

A la hora de adquirir un mueble antiguo, bien por la compra en un anticuario, o por los rastros es importante conocer el estado de ese mueble para corroborar que efectivamente estamos ante un ejemplar de más de cien años de antigüedad...

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Los Muebles Antiguos

De: Bob

Si pretendes adquirir muebles antiguos para tu hogar debes tener presente que no existe ninguna enseñanza oficial acerca de cómo reconocerlos. No obstante, cualquiera que sea la forma adoptada para comprar muebles, existen diversas circunstancias que contribuyen a la fijación de los precios de los muebles antiguos y son precisas conocerlas.

Un mueble antiguo no llega a alcanzar una edad superior a los cien años sin haber recibido graves perjuicios:

El uso del mueble.

Descansando sobre sus elementos de soporte, patas, batientes, etc., sufre un desgaste, y el mueble se tambalea. El peso natural, incluso en el caso de un mueble que ha sido respetado durante el uso, hace que exista cierto desnivel en algunas de las piezas: las puertas de los armarios antiguos no se hallan siempre al mismo nivel. Los paneles tienen cierto alabeo.

Las variaciones higrométricas y térmicas.

La madera se deforma, incluso se hiende de manera más o menos grave. El chapeado se desencola, se deforma, se rehincha.

Conservación de los muebles.

O bien han sido tratados con negligencia, en cuyo caso el moho, las criptógamas, los insectos y la crasitud han podido dañar la madera o los materiales que lo adornan; los herrajes estarán con herrumbre; los cueros, secos; los tejidos, quebradizos. O bien, al refregarlos y limpiarlos, se han usado: las aristas se han arromado, las tallas han perdido su relieve, si es que no se han desvanecido del todo. En cambio, un brillo inimitable se ha fijado en ciertos rincones, brillo que, al fin y al cabo, no es otra cosa que la pátina y, por ende, constituye el mismo valor del mueble.

Las deterioraciones voluntarias.

Ciertas partes del mueble se han suprimido, ya sea para su uso en un lugar más reducido, ya para aprovechar estos elementos en otros muebles que estaban en más buen estado y arreglándolos con maderas de la misma época, cuya apariencia estará, por consiguiente, en armonía con el conjunto (la madera transforma su color con el tiempo).

Los bronces

Generalmente, habrán sido reemplazados por otras aleaciones moldeadas cuyo dorado ha sido restaurado con un pincel, en tanto que el original estaba dorado al mercurio. Bajo una luz intensa, estas diferencias se ponen en evidencia. Por otra parte, únicamente el dorado al mercurio resiste perfectamente el refregado de su entretenimiento. Para devolver el uso a los muebles antiguos, generalmente hay que restaurarlos; hay tratantes y anticuarios que practican un doble sistema de venta: precio con restauración y precio sin restaurar.

Asegurarse de que efectivamente estamos ante unos muebles antiguos, de más de cien años, es una garantía para realizar una compra en concordancia con su precio.

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